Protestas violentas en Chile - Octubre 2019

Protestas y manifestaciones de octubre 2019 – El descontento chileno


El lunes 7 de octubre de 2019 iniciaba la jornada en Santiago de Chile con una serie de protestas organizadas por estudiantes que llamaba a “evadir”, esto es, en la jerga chilena, hacer uso del transporte público sin pagar por él. ¿La razón? El tercer aumento de la tarifa durante el último año y medio.

Antes de continuar quiero dejar claro que no soy ni abogado, ni analista político, ni experto en procesos gubernamentales, ni nada que se le parezca. Solo soy un ingeniero informático venezolano que hace 5 años decidió emigrar a Chile en busca de oportunidades y al que ustedes (sí, entre esos tú, que estás leyendo esto) le han regalado la posibilidad de tener una ventana donde puede opinar y ser escuchado, así que haciendo uso de esas facultades, les cuento mi visión de lo que se ha vivido en Santiago de Chile durante las 3 semanas siguientes al famoso lunes de la evasión organizada.

 

PROTESTAS VIOLENTAS Y SAQUEOS

Como ven, ya pasé la página del aumento de la tarifa del metro, pues eso solo sirve para iniciar el tema de conversación ya que el problema es mucho más profundo.

Durante el décimo día de evasión organizada (viernes 18 de octubre de 2019) se llevaron a cabo simultánea y sistemáticamente diferentes actos vandálicos que destruyeron buena parte del patrimonio del Metro de Santiago y, en mi opinión, no fue causado por los mismos estudiantes que estaban evadiendo como acto de desobediencia “sano”, sino por un ente mucho más grande que estuvo orquestando todo desde las sombras y quien se beneficiaría del caos que este tipo de protesta generaría.

A la destrucción de múltiples estaciones y vagones del metro le siguieron ataques a supermercados, pero no solo el saqueo de los productos, sino también la quema de los recintos de manera vil y despiadada, lo cual es más que innecesario y solo tiene sentido en un contexto anárquico, que claramente es el fin último de estos movimientos.

Luego esta misma “lógica” la aplicaron a espacios comunes y establecimientos de cualquier tipo en diferentes zonas de la ciudad como La Florida, Plaza Italia, Renca, Parque Bustamante, Puente Alto y hasta el mismo Santiago Centro, donde decenas de espacios fueron saqueados y posteriormente quemados, incluyendo fábricas, bodegas, hoteles, bancos, centros asistenciales, medios de comunicación, plazas, parques, etc.

A medida que iban pasando los días, otras regiones tomaron el ejemplo de la metropolitana y se sumaron a las protestas violentas, saqueos, vandalismo, etc., logrando que la incertidumbre y el caos reinara en todo el país.

El resultado de todo esto fue alrededor de 20 muertos, cientos de heridos y detenidos y miles de millones de dólares en pérdidas materiales y por concepto de estancamiento comercial.

 

ESTALLIDO SOCIAL

Lo que sucedió en Chile no tiene las características de un estallido social.

¿En qué cabeza cabe salir a quemar el medio de transporte que usas todos los días? Esas son protestas autodestructivas que no tienen ningún sentido lógico.

Vanessa Vallejo lo expresa tan claramente en su publicación sobre las protestas del Panam Post que la citaré textualmente aquí:

Es necesario echar abajo el ridículo discurso de los grandes medios de comunicación que llaman «protesta» al terrorismo urbano que tiene a Chile en llamas. Es imperioso dejar claro que no hay tal cosa como un «descontento social» en la mayoría de los chilenos. Hablamos de células comunistas organizadas y dirigidas desde afuera.

Esto que ocurre en Chile no es una cuestión nueva. El socialismo -que siempre ha sido internacionalista- tiene procedimientos de manual sobre cómo lograr que minorías entrenadas -terroristas armados- utilicen a sectores de la población que no comprenden el alcance real de los hechos para causar caos y dar la impresión de un «descontento social generalizado».

 

LA RESPUESTA DEL GOBIERNO

Durante los 10 primeros días de evasión organizada la respuesta del gobierno fue tan pasiva como inexistente, intentando minimizar la situación que iba ganando fuerza y adeptos con el pasar de cada día.

En las redes sociales se viralizaban videos de grupos de personas saltándose los torniquetes del metro para no pagar su pasaje bajo la mirada complaciente de los carabineros y éstas publicaciones iban, en su mayoría, acompañadas de mensajes de aliento a los insurrectos por parte de quienes las compartían.

La primera reacción real del gobierno vino el viernes 18 de octubre, cuando el Ministro del Interior Andrés Chadwick junto al presidente de Metro Louis de Grange y la Ministra de Transporte, Gloria Hutt, confirmaron que el metro no funcionaría, al menos, durante ese fin de semana.

En los primeros minutos del sábado 19 de octubre, con decenas de estaciones de metro dañadas (algunas totalmente irrecuperables) y la calle enardecida, el presidente Sebastián Piñera declaró el inicio del estado de emergencia, que duraría 15 días, mientras señalaba: “Comprendo y solidarizo con mis compatriotas. Por esa razón, nuestro Gobierno convocará a un diálogo transversal y hará los esfuerzos para atenuar la situación”.

Durante este período el General de División del Ejército, Javier Iturriaga del Campo, fue designado como jefe de la defensa nacional y demostraría en los próximos días su poco carácter a la hora de aplicar medidas para garantizar el orden público en el país.

El mismo día que inició el estado de emergencia se decretó el primer toque de queda, que regiría entre las 22:00 horas del sábado y las 07:00 horas del domingo en la Región Metropolitana y rápidamente se extendió a un par de regiones más (Valparaíso y Provincia de Concepción). Esta estrategia se replicaría durante los siguientes días, alcanzando incluso la mayoría de las capitales del país.

Durante ese mismo anuncio, Piñera elevó una propuesta para suspender el incremento de las tarifas del transporte público y convocó a un diálogo con los representantes de los poderes del Estado para encontrar soluciones a largo plazo. Esta solicitud sería luego aprobada en tiempo récord y la tarifa del metro volvió al punto previo al 6 de octubre, fecha en la que se había hecho efectiva el alza.

Con respecto a mi posición sobre el “poco carácter” del General Iturriaga, NO me refiero a que debió existir represión violenta y abuso de poder por parte de las fuerzas militares, pero la indignación se apoderaba de mí cada noche mientras veía por televisión transmisiones en vivo que mostraban cómo la gente no acataba la orden de toque de queda e incluso había saqueos en los horarios supuestamente protegidos, mientras que las concentraciones que se disolvían eran las de Plaza Italia.

Recordemos que en la época de Pinochet el toque de queda venía acompañado de muertes, degollamientos, desapariciones y nadie respondía por lo que sucedía durante esas horas. Supongo entonces que, ante la posibilidad de revivir esos momentos en el pueblo chileno, el General Iturriaga prefería la inacción por temor al costo político que podría tener actuar con la severidad que ameritaba el caso.

En todos sus discursos, el presidente Piñera aparece con un manojo de hojas de papel para guiar su narrativa y en ninguna de sus alocuciones ha aceptado preguntas de la prensa.

El miércoles 23 de octubre, Piñera pide “perdón” a sus compatriotas en un discurso durante la noche y anuncia un paquete de medidas, en su mayoría sociales, para afrontar la crisis: “Es verdad que los problemas se acumulaban desde hace muchas décadas y que los distintos gobiernos no fueron, ni fuimos, capaces de reconocer esta situación en toda su magnitud. Reconozco y pido perdón por esta falta de visión”, sin embargo, este anuncio tampoco hizo que las protestas cesaran porque el clamor del pueblo estaba pivotando hacia la exigencia de renuncia del presidente al considerar que las reformas anunciadas serían superficiales y no de carácter estructural.

El sábado 26 de octubre, en horas de la mañana, el presidente anunció el levantamiento del estado de emergencia a partir de las 24:00 horas del domingo 27 de octubre, solicitó a todos los ministros que pusieran sus cargos a la orden y manifestó por su cuenta de Twitter: “Hemos escuchado y comprendido mensaje de los chilenos“.

 

LA MANIFESTACIÓN PACÍFICA MÁS GRANDE DE LA HISTORIA DE CHILE

El viernes 25 de octubre se llevó a cabo una concentración pacífica en Plaza Baquedano donde participaron más de 1 millón 200 mil personas, algo solo comparable en la historia de Chile con las concentraciones del triunfo del “No” en el plebiscito de 1988 que marcó el fin de la dictadura.

Esa tarde la sociedad civil se lanzó a la calle sin necesitar ser convocados por un figura política, sin banderas de partidos, en un ambiente más de celebración que otra cosa, contrastando totalmente con lo vivido durante las dos semanas previas llenas de violencia y representando una pausa donde los chilenos de todas las tendencias políticas se unieron en las calles para caminar hacia un bien común.

 

¿POR QUÉ LOS CHILENOS ESTÁN DESCONTENTOS?

Aquí debo hacer una distinción importante…

Por un lado están los hechos violentos (que insisto en pensar que son impulsados por un ente mayor de extrema izquierda con grandes niveles de organización, presupuesto disponible para esto y el fin último de generar caos para capitalizarlo, llámese Rusia, China, etc.) y por otro lado estamos quienes vivimos en este país, hayamos o no nacido aquí, que sufrimos las consecuencias de las políticas de gobierno que son transversales, sea cual sea nuestra tendencia política y estrato social.

Aunque este país cuente con una economía pujante y parezca descabellado pensar que haya tanta gente descontenta, existen una serie de factores que, en mi opinión, han sido y siguen siendo asignaturas pendientes de los gobiernos de la época democrática:

 

EDUCACIÓN

Para estudiar carreras universitarias hay que endeudarse por años porque no hay opciones que estén al alcance del ciudadano común. No solo eso, sino que una parte de tus posibilidades de encontrar empleo luego de graduarte depende de la universidad en la que hayas estudiado.

Nosotros crecimos en una Venezuela en la que existían ambas opciones: educación pública/gratuita y educación privada para quien quisiera irse por esa vía, ambas con una calidad equiparable.

 

SALUD

Según la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), las personas afiliadas a FONASA alcanzan el 80%, mientras que las que tienen acceso al sistema privado de ISAPRE representan menos del 20%.

Todos sabemos que necesitar atención médica especializada estando en FONASA se traduce en meses de esperas por una consulta y/o por un procedimiento, tiempos que cuando se trata de salud, son inconcebibles.

Además, en las ISAPREs, donde se supone que todo debería funcionar mejor, sufrimos alzas todos los años, bajas coberturas, penalizaciones por preexistencias y una serie de restricciones que dificultan incluso el cambio de un prestador de servicios a otro.

 

PENSIONES

Quizás lo más absurdo de Chile es el sistema de pensiones, en el cual existen mega corporaciones que administran las cuentas individuales de todos los afiliados en el país, quienes están obligados a destinar el 10% de sus ingresos mensuales durante toda su vida productiva, con miras de ahorrar para su jubilación.

Este sistema fue implantando durante la dictadura en el año 1982 y se ha mantenido intacto hasta los momentos, siendo muy alarmantes sus resultados: el 80% de los pensionados recibe menos de un sueldo mínimo cada mes (según Gloria de la Fuente, Directora de la Fundación Chile 21).

Cada año las AFP obtienen ganancias multimillonarias con el dinero de los ahorristas, mientras los pensionados reciben montos absurdos con los que no pueden vivir dignamente.

 

CORRUPCIÓN

Estamos en Latinoamérica y esto de la corrupción es el pan nuestro de cada día.

Cuando yo era pequeño, en Venezuela, recuerdo haber escuchado a los adultos decir cosas como: “Este también roba, pero al menos hace”, refiriéndose a los dirigentes de la época, tomando como normal que fuesen corruptos pero elogiando sus resultados, porque no todos los conseguían.

En Chile, la corrupción no está presente solo a nivel político e institucional, sino también en las grandes empresas con las colusiones para fijar precios de productos y la evasión de impuestos multimillonarios, todo esto con ejemplos representativos recientes.

 

LA DESIGUALDAD EN CHILE

Quien diga que la desigualdad es un problema, no entiende realmente la base de todo.

Sí, estamos de acuerdo en que hay un puñado de familias que controlan el país y sí, para ellos va el 26% de la riqueza del país, pero algo así, en mayor o menor escala siempre va a existir y eso no puede representar un problema.

Que no haya desigualdad implica que todos debemos ser iguales y eso ha quedado demostrado una y otra vez que no existe, ni funcionaría si existiese.

Mientras la parte baja de la pirámide pueda cubrir sus necesidades sin problemas… ¿Qué importa cuánto dinero tenga el dueño de Cencosud? y ¿qué importa lo que haga con su fortuna el dueño del Banco de Chile?, por mencionar algunos.

A lo que los gobiernos deben apuntar es a crear el ecosistema y los mecanismos necesarios para que la población más vulnerable pueda desarrollarse y no sea una odisea encontrar con qué llevarse el pan a la boca, no precisamente a disminuir la brecha entre los más pobres y los más ricos, porque eso no va a solucionar nada, ya que, nuevamente, eso no representa un problema por sí mismo.

 

DE VUELTA AL PRINCIPIO – EL PRECIO DEL METRO

Apoyado en el punto anterior, el problema no son los 30 pesos que aumentó el pasaje… El problema no es que el metro cueste el equivalente en pesos a 1,17 US$ por viaje, porque ¡eso es lo que debe costar!… El problema es que los ingresos de la población no soportan ese nivel de precios y eso es a lo que el gobierno debe apuntar, porque bajar y/o regular el precio del metro solo traerá como consecuencia que no puedan cubrirse los costos operativos y que los recortes por un lado y otro empiecen a hacer que el servicio vaya disminuyendo su calidad, se deteriore y entre en una espiral nociva de la cual es difícil salir después.

 

LA DERECHA VS. LA IZQUIERDA

Las elecciones presidenciales del 2017 donde resultó electo Piñera fueron las primeras (en mis 33 años de vida, para ese momento) en las que ganaba un candidato de mi misma tendencia política.

Cuando en Venezuela ganó Chávez yo tenía apenas 14 años de edad y no entendía muy bien de qué se trataba la política. Luego, muchos años después, tomó Maduro el poder y cuando me vine a Chile estaba Bachelet en la presidencia, así que yo he sido gobernado la mayor parte de mi vida por izquierdistas con quienes no comparto buena parte de los ideales de vida.

Cuando tomé la decisión de venirme a Chile yo estaba consciente que era un país izquierdista por naturaleza, pero no debemos dejarnos llevar por nuestra única experiencia con la izquierda como venezolanos, ya que en la época democrática de Chile los gobiernos de derecha han sido la minoría y aún así el país ha tenido un crecimiento económico constante y se ha posicionado como una potencia latinoamericana.

Hoy, cuando Piñera lleva poco más de un año y medio al mando, tengo una sensación extraña de decepción que no había experimentado antes. Y es que siempre en mi vida la decepción había estado dirigida hacia el bando opuesto y era muy fácil señalarlos por los errores, pero esta vez, cuando quien está mal es el gobierno de la tendencia que yo apoyo, no seré ciego y no aplaudiré la pasividad y la disociación de la realidad que ha demostrado tener Piñera en el manejo de estos acontecimientos.

Ante estas circunstancias, es preferible no ser ni de derecha, ni de izquierda, sino enfocarse en los resultados y eso es lo que nos enseñó el pueblo chileno cuando salió el pasado viernes a las calles para protagonizar una monumental manifestación pacífica con un mensaje más que claro para el gobierno: no nos importa quién ocupe la silla, queremos resultados.

 

Crédito de fotografía: Agence France-Presse

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16 comments

  • Liliana Ardila 29 Octubre 2019   Reply →

    Gracias Jorge por tu articulo. Comparto muchas cosas de él. Yo particularmente me siento con sentimientos encontrados, de verme en Vzla defendiédonos de los militares, policias, los colectivos, etc, y hoy, acá en Chile, la posición es totalmente contraria, esperando que agarren como sea a los encapuchados y a todo aquel en acto de vandalismo. En mi opinión personal Jorge, creo que el aparato militar y policial de este país se quedó corto por largo para atender este saboteo social, o se siente diezmado por no cometer errores y sean mal vistos en democracia. No lo sé, pero lo que si creo es que no actuaron con firmeza desde el principio de estos hechos y se les fue. Lo que sucede, es un proceso totalmente arquestado desde cúpulas comunistas archiconocidas, con un manual infalible, metódico, casi quirúrgico, donde aquellos que vivieron lo de Allende, en su mayoria no pueden salir a defender a la Derecha porque ya no tiene fuerzas, y los imberbes de generaciones post Pinochet, no tienen ni la menor idea de lo que es un comunismo. con mentes maleables. Chile (y Dios no quiera), está presenciando los albores de una sistema podrido, pero vivo y organizado, que puede hacer retroceder a esta sociedad 30 años y más como pasó en Venezuela. y ponernos a todos a merced de lo que como venezolanos ya conocemos desde hace años. Pido a Dios, esto logre tener un fin equilibrado en todos los hábitos que hacen vida en esta hermosa nación, y que estos eventos fortalezcan la democracia participativa.

  • Johana Fernández 29 Octubre 2019   Reply →

    Hola Jorge, igual te faltó destacar algo importante dentro del discurso del Gobierno el mes pasado, y que fue replicado por los medios de comunicación, ya que es una frase bien directa. Piñera dijo el 21 de octubre: “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso”…
    Imagínate decir eso en un escenario tan delicado, es como echarle gasolina a lo que ya se está quemando. Pienso igual que tú en que el manejo de esta situación ha sido sinceramente pobre… y concuerdo contigo en las razones del descontento. Aunque uno como inmigrante tenga otra visión, y obvio la intención es dar el 1.000% para salir adelante, es cierto que hay muchas cosas por mejorar en este país para alcanzar el desarrollo. Esperemos no sea replicando los modelos fallidos de otros países latinoamericanos, incluyendo nuestra Venezuela. Saludos.

  • Andrew 28 Octubre 2019   Reply →

    Más allá que esta situación sea o no orquestado por la Izquierda más radical. Lo mas seguro es que ellos van a buscar a capitalizar ese descontento. Ellos trabajan asi! Capitalizan el descontento de la gente para hacerse del poder a base de populismo. Pasó en Venezuela con el caracazo. Tres años después llegó Chávez a “reivindicar” el estallido social del Caracazo, y luego unos años más tarde ya se había metido a todos en el bolsillo para así ganar las elecciones del 98, el resto es historia. Venezuela no es Chile, pero igual puede cometer los mismos errores.

    La nueva mayoría (el partido de bachelet) no es de Izquierda radical. Son de centro-izquierda, o izquierda “light”. Pero los del Frente Amplio eso si son de la izquierda mas rancia. Si ellos ganan las elecciones (capitalizando el descontento que existe hoy) temo que Chile ira por el mismo camino de Argentina que acaba de elegir al Kirchnerismo y si les dan suficiente tiempo, el país terminará igual que Venezuela. Así que mejor voy pensando donde escapar por segunda vez en mi vida.

    Saludos!

  • Luis Moran 28 Octubre 2019   Reply →

    Buen Analisis JORGE

    Pero quiero expresar mi preocupación no por lo que paso en Venezuela porque cada experiencia es diferente pero si el echo de que se sembró acá en Chile la igualdad y lo que dicen ellos porque el rico tiene es un discurso utilizado por los socialista y comunistas que aprovechan el descontento o simplemente los fracasos de la gente creo que en los año que están por venir puede pasar algo que va cambiar este país ya sea para bien o para mal lo único que les puedo decir que el desempleo bajara ya no sera atractivo como economía se estabilizara

  • Carlos Sandoval 28 Octubre 2019   Reply →

    No hay nada más desagradable q comparar las cosas. Chile ha vivido un escenario político y económico totalmente distinto q Venezuela y no son comparables. Son 30 años de democracia en Chile, de los cuales 24 años han sido gobernados por una coalición del comunismo y la izquierda, es decir, este modelo neo-liberal lo han sostenido y lo han aprovechado esta coalición. Ahora lo q paso aquí es q el Chileno se canso de q le metieran la mano en el bolsillo, le sacarán cada vez más dinero y ya no veían como ese dinero se traducía en un mejoramiento continuo de su calidad de vida lograda. Los impuestos, servicios básicos, TAG, transporte, salud, pensiones subían y las mejoras en las políticas sociales NO. Pero la burocracia, el hiper-estado y la elit política si crecía. Veían como los sueldos mínimos y las pensiones se quedaban atrás, los más vulnerables no eran protegidos por el Estado (ancianos, enfermos, estudiantes), el crecimiento económico no era proporcional al social y la gente por supuesto reaccionó. Ahora la oportunidad en q explotó el malestar, indudablemente fue manipulado y estimulado por esta coalición q ha gobernado Chile indudablemente apoyados por factores externos. Pero estén claro q lo a pasará a futuro en Chile, nosotros no lo hemos visto, ni somos capaz de predecir basándonos en nuestra experiencias de país.

    • Pedro 28 Octubre 2019   Reply →

      La izquierda que ha gobernado Chile después de la dictadura siempre ha sido una izquierda moderada, o centro-izquierda. Por eso han mantenido la libertad económica y respeto a la propiedad privada que hoy posee Chile.
      Pero los que quieres capitalizar el descontento, de moderada tienen no absolutamente nada. Son la izquierda más rancia, radical y populista que existen. El Frente Amplio es esa izquierda de la que estoy hablando. Si se montan después de lo que está pasando, a Chile le espera un futuro oscuro. No voy a decir que se vean en el espejo de Venezuela porque para eso tienen que pasar 2 décadas. Véanse más bien en el espejo de Argentina que lo tienen al lado. Toda la mierda que han pasado gracias al Peronismo / Kirchnerismo. Macri demostró ser un cagon a la hora de aplicar las medidas que tenía que aplicar y ahora la Kirchner con su títere está en el poder nuevamente. No se dejen engañar chilenos…

  • Saulo 28 Octubre 2019   Reply →

    Gracias por el artículo Jorge, no estoy de acuerdo contigo en varias cosas, sin embargo es importante no dejar de opinar y dejar estos espacios vacíos, porque un comunicador social debe hacerse eco de lo importante de su entorno, se que no eres periodista pero eres un comunicador social.
    Chile está entre dos aguas, o reclaman sus derechos y los comunistas se aprovechan para capitalizar el descontento y montarse en el poder, o no reclaman sus derechos y siguen empobreciendose cada día más, ellos pudieran protestar hasta alcanzar todas los derechos que exigen sin dejarse atrapar por el comunismo, pero para eso tendrían que tener conocimiento del peligro, experiencia y madurez social, y tristemente no tienen esos tres beneficios.
    Hasta pronto!

    • Jorge León 28 Octubre 2019   Reply →

      Gracias por tu comentario Saulo.

      Acepto que no estés de acuerdo conmigo en algunas cosas, es lo bonito de la democracia.

  • Franco 28 Octubre 2019   Reply →

    Deacuerdo contigo, quiero ser objetivo en un aspecto muy importante que se te pasó en profundizar por mi parte los incendios ocurridos en empresas, metro, transanantiago y cadenas de supermercados, farmacias ferretería, etc, tienen por ley contratado seguro contra incendios en algunos casos fueron provocados por manifestantes marginales y por otro casó fueron provocados intencionadamente los empresarios para beneficiarse del seguro contra incendios, ya que se aprovechan de la situación en resolver su situación económica como empresa, crear más cesantes en Chile.

    Ojalá se hagan investigaciones profundas en ésos casos en grabaciones antes del saqueo como los empresarios sacaban la mercancía de los almacenes en camiones y dejaban unas pocas cosas, q pudieran justificar el saqueo y el incendio intencional ya q soy muy analista con experiencia en ésos casos fui ex militar en Venezuela, en ese tiempo fui expulsado de las Fuerzas Armadas días antes del golpe de Estado en abril de 2002 por pensar distinto a la ideología del castrocomunismo. Eso me llevo a tener malicia y de allí sabía por donde estaban llevando a mi país que hoy día ya todos saben que los cubanos tienen las manos metidas en las Fuerzas Armadas de Venezuela.

    Por otro lado el foro de Sao Paulo y los empresarios privados mayoritarios tienen las manos metidas en Chile. La izquierda y la derecha van de la mano y el pueblo chileno esta desamparado sin tomar en cuenta sus derechos para la sana convivencia.

    Llevó 5 años en Chile, para mi fue muy sorprendente ver esta situación en un país tan próspero y pujante en la región

    • Jorge León 28 Octubre 2019   Reply →

      Hola Franco.

      No lo había visto desde esa perspectiva y, de ser así, tendría sentido.

      De todos modos, sean los mismos empresarios, sea China, sea Rusia, sea Cuba o el mismo Maduro, creo que nunca lo podremos saber con certeza :/

  • Hidelberto Ortigoza 27 Octubre 2019   Reply →

    Hola Jorge, ¡excelente artículo!

    Tengo muchísima indignación por los actos de vandalismo y saqueos acontecidos en el país, ¿como es posible que se haya tenido que llegar a esa situación? y lo peor, ¿Como es posible que existan personas, artistas, periodistas, etc, diciendo que deploran la presencia militar y de los carabineros en las calles, pero no dicen ni pío de los destrozos del metro, supermercados, minimarkets, farmacias y bodegas? ¡Que contradicción mas arrecha!

    Comprendo que hay temas pendientes por resolver, tal es el caso de la salud, la educación superior y las pensiones, yo lo vivo y padezco a diario, tengo más de 3 años aquí en Chile, y no es posible que ningún presidente socialista o derechista hayan hecho nada en estos 28 años de Democracia.

    ¿Cual es mi mayor miedo? que estos temas pendientes sean usados como una excusa para invocar el socialismo-comunismo en Chile,

    ¿Lo más triste? parece que la gran mayoría de los Chilenos están de acuerdo con esta miserable doctrina.

    Tal es el punto de decepción y arrechera que cargo encima, que estoy replanteandome emigrar de nuevo, esta vez hacia un país que nada tenga que ver con Latinoamérica.

    Igualmente estaré muy atento a los acontecimientos, espero estar equivocado, pero lamentablemente las señales me indican que el virus del comunismo está infectando lentamente a Latinoamérica.

    • Jorge León 28 Octubre 2019   Reply →

      Esto es cíclico Hidelberto.

      La izquierda siempre merodea y tiene libretos que ya sabe que funcionan porque los han probado y vuelto a probar en diferentes países de Latinoamérica.

      Es un enemigo que siempre va a estar ahí latente porque se basa en el descontento de los sectores más vulnerables y cuando te metes por la emoción, tienes más fuerza.

  • Yoi 27 Octubre 2019   Reply →

    Pienso exactamente. No importa si es de derecha o de izquierda, el tema es que haga bien su trabajo y se arremangue las mangas en busca de soluciones. Veo con mucha preocupación muchos venezolanos apoyando a Piñera por el simple hecho de que ha estado a favor de la oposición de Venezuela. Y lo veo con preocupación porque no terminamos de discernir que no es la ideología sino los resultados lo que hacen a un político bueno. Se casan con un partido y si opinas diferente entonces eres del contrario. “Si no sumas no restes” Por eso estamos como estamos en Venezuela. Por los mesías vendidos como Guaidó que nada ha hecho al igual que los demás. Just sayed

  • Alberto 27 Octubre 2019   Reply →

    Estimado Jorge,

    Le dedique los minutos necesarios a leer el texto de tu opinión sobre los acontecimientos ya conocidos en los últimos días en Chile y a mi parecer hay varias incongruencias en la idea, es que hay matices que hacen ver como que bailas un ritmo musical que necesita tener una preparación para ello.

    Las protestas comienzan por los estudiantes (OK); ingresan grupos anarquicos (preparado y financiados) a cometer actos de vandalismo ya conocidos (OK), ahora bien allí surge alguna de mis contradicciones (no soy político ni chileno), cada vez que colegas de trabajo y chilenos me han preguntado porque elegí Chile para venirme (2017) les digo que creo que es un país que funciona bien, muchos de ellos colocan algunas caras largas (de clase social media-alta) y es que ahora me doy cuenta tras las múltiples protestas (salida a las calles, marchas y otras) que ciertamente en este país existe y ha existido un gran descontento social hacia el gobierno (en este caso de turno) y hacia el sistema, no me queda la menor duda que mas del 80% (como han dicho algunas encuestas) están en acuerdo con las protestas (de manera pacifica) y es que si bien Chile se muestra un país solido en indicadores Macro Económicos (país OCDE) queda mucho a deber en aspectos sociales en un gran porcentaje de su población y a esto ultimo es donde quería llegar.

    Desconozco si has tenido oportunidad de vivir o laborar en regiones fueras de Santiago Centro o el Oriente de Santiago (que de por si es otro Chile), en mi tiempo en Chile he tenido oportunidad de conocer, laborar y vivir entre la IV y VIII Región, puedo reconocer que ciertamente hay zonas que si bien parecen no estar hacinadas si demuestran que tienen grandes necesidades, que les debe costar una y parte de la otra para poder tener una vida digna y creo que alli es donde esta el gran pulmón de ese descontento social, muchos de ellos con familiares e hijos en Santiago que han salido a protestar de manera contundente (Ojo que no soy ni he sido nunca de tendencia socialista ni mucho menos izquierdista), pero si creo que el Estado Chileno no ha dado la gran importancia para tener un país mas solido socialmente.

    Preocupa que aseveras y ratificas que el valor del pasaje del metro se cobra en 1,17$ porque eso es lo que debe de valer, discrepo de ello en que dices que si se cobra menos el servicio decae, creo que Metro al ser una empresa privada como casi todas las empresas de servicios básicos en Chile tienen fines de lucro, aumentan y aumentaran mientras el que lo paga lo permita, si bien mi posición en este país me ha permitido tener buen ingreso salarial y no me hace notas tanto esos altos costos de servicios si creo que a gran parte de su población les duele mas en su bolsillo tener que pagar entre 120,150,180 mil pesos por unos GGCC, agua, luz, pasaje, porque como lo has dicho un colegio vale 200 mil pesos mensual, un jardín sobre los 150 mil pesos por 4 horas al día, una universidad 200-300 mil pesos mensuales y así pare de contar, hay muchas diferencias entre gozar un buen sueldo y no tener cargas que atender y ser un cabeza de familia con igual sueldo y tener 2 o 3 cargas que atender.

    Saludos.

  • Luis Antonio 27 Octubre 2019   Reply →

    Excelente artículo, yo me di cuenta que no vale la pena hablar de lo que podría pasar a chile según nuestra experiencia, ellos no nos van a escuchar, así como nosotros no escuchamos a los cubanos, y es simple, ellos deben vivir su propia experiencia. Por nuestra parte nos toca estar atento a las señales que ya conocemos.

  • Mariale 27 Octubre 2019   Reply →

    Justo hoy le comentaba a mí esposo, que a diferencia de Venezuela, Chile todavía es un país con democracia y la gente puede salir a la calle a expresar su opinión. Por otra parte mi admiración hacía ellos como ciudadanos por la marcha del pasado viernes, en donde la sociedad civil salió a decirle al gobierno que están cansados de está situación, sin ningún líder político o bandera política que los movilizará.

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